| Correr y disfrutarlo |
| ¿Acaso usted pertenece al
grupo de personas que alguna vez pensó en correr y fracasó en el
intento? Pues entonces lea esta nota en la que le contamos qué fácil y
placentero puede ser correr, si se entrena a conciencia. |
"Qué me falta el aire, que no aguanté ni 200 metros, que a los 10 minutos dije basta". Estas son algunas de las razones por las que hay personas que abandonan la idea de correr en los primeros intentos. Pues, resulta que esas causas y otras tienen que ver con empezar a practicar este ejercicio físico de manera abrupta. Es como cuando una persona que nunca hizo una clase de aeróbicos o de gimnasia localizada, se anota en el gimnasio y toma una clase para avanzados. No sólo en la clase siente que le falta el aire sino que al día siguiente queda tan dolorida que no regresa más al gym. Entonces, para empezar a correr hay que hacerlo suave y gradualmente. Veamos cómo.
Luego, el secreto está en iniciar el trote muy
suavemente. No salga disparado a correr, porque a los pocos
metros sentirá fatiga. No importa que le parezca que así como está
trotando parece que camina. No es lo mismo mecánicamente. Su cuerpo
para hacer el movimiento del trote usa otra mecánica diferente a la de
caminar, a la que debe adaptarse poco a poco. Previemente, en el momento en que camina, entrando en calor, sería
ideal tomarse la frecuencia
cardíaca (FC). Si mientras camina
está alta, puede ser que usted lleve una vida sendentaria, por lo cual
le sugerimos que antes de empezar a correr salga a caminar varias veces
hasta que su FC baje a rangos más normales. En caso de que su frecuencia esté OK al caminar, entonces, empiece a trotar suave. Controle sus pulsaciones. No deben pasarse del rango moderado. Mantenga ese rango de FC y trote unos minutos. No se esfuerce. Cuando se canse, deje de trotar y camine. Cuando se recupere, vuelva a trotar. En síntesis debe fraccionar el trabajo aeróbico del trote con intervalos de caminata. Empiece dedicándole a este ejercicio cuarenta minutos y vaya aumentando en cada vez hasta llegar a una hora.
Tenga presente que estos consejos son sólo el comienzo, son la
manera de desafiar al fantasma que nos impide hacer 100 metros sin
fatigarnos, pero no son para nada una rutina de entrenamiento para
llegar a correr un maratón. Esa es otra historia, es otro tema mucho más
complejo. No es imposible, pero si es diferente y requiere más
datos técnicos y estratégicos. Inténtelo, siga los pasos mencionados y descubrirá una manera especial de sentirse. Correr fortalece los músculos y las articulaciones, es un excelente trabajo aeróbico y especialmente, como todo ejercicio físico, levanta el ánimo.
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